
Hay gente que no ve el mar hasta que tiene la edad justa para recordarlo toda la vida. ¿Qué debe sentir una persona al descubrir un azul tan infinito? Igual es algo similar a ver el cielo por primera vez. Hay gente que vive lejos del mar, pero nadie vive lejos del cielo, así que lo damos un poco por descontado. Somos como los peces del cuento de David Foster Wallace que se preguntaban el uno al otro qué demonios es el agua. Y así, hemos normalizado algo tan alucinante como la cúpula celestial, el trozo de universo que atisbamos desde nuestro rinconcito galáctico, por el simple hecho…