
Cada vez más medios se hacen eco de la visita a nuestro vecindario planetario de un viajero venido de más allá del cielo de Orión. A raíz de ello, y para sorpresa de muchos, los seres humanos volvimos a mirar arriba, justo al contrario de lo que vaticinaba la reciente película No mires arriba con Leonardo DiCaprio. Este gigante interestelar ha logrado devolvernos la atención al cielo estrellado, como cuando éramos niños, con una mezcla de asombro, fascinación y temor. A su manera, la naturaleza también nos culturiza como sociedad: tras los virus y los volcanes, el interés…