
La llegada del presidente de Israel, Isaac Herzog, a Australia el pasado domingo ha venido acompañada por violentas protestas, con enfrentamientos entre policías y manifestantes en diferentes ciudades. Hay, hasta el momento, 27 detenidos. Las autoridades han hecho un llamamiento a la calma y reclaman que las marchas sean pacíficas. Mientras, el primer ministro, Anthony Albanese, defiende que el país dé la bienvenida al jefe del Estado judío. Lo hace especialmente tras la matanza que el pasado 14 de diciembre costó la vida a 15 personas en Bondi Beah (Sídney), en un atentado de…