
Las grandes fortunas latinoamericanas están moviendo ficha inmobiliaria en España. Su presencia, que comenzó de forma discreta y muy reservada, marca nuevas tendencias. Ya no vienen solo a invertir o a disfrutar de una segunda residencia. Establecerse y residir en la capital se ha popularizado entre estas élites. Y lo hacen a lo grande. Sus viviendas, que se amplían a compras para el fin de semana y a adquisiciones en otras ciudades, dan testimonio entre sus círculos del estatus que ocupan. La Milla de Oro de Madrid se ha convertido, así, en territorio abonado para fortunas…