
Los problemas de Nestlé tienen el regusto amargo de un café demasiado cargado. La empresa suiza anunció a mediados de octubre que iba a recortar 16.000 empleos en todo el mundo tras unos años en los que muchos de sus productos han perdido posiciones y su cuenta de resultados es menos rentable que antes. Eso se ha sumado a varios escándalos y relevos de poder que han terminado con los nombramientos este otoño de Philipp Navratil como consejero delegado (anteriormente era director de Nespresso) y el español Pablo Isla, expresidente de Inditex, como presidente.
Navratil tuvo un estreno…